La importancia de un buen equipo no solo radica en descentralizar responsabilidades. Es necesario para un artista la visión externa y despojada de subjetividades, para poder analizar los pasos a dar. Así también como la correcta distribución tareas y generar los vínculos correctos en pos de conseguir ocupar el lugar que se busca. Para finalmente encontrar en el largo plazo una coherencia que permita superar las adversidades que se susciten. Somos una extensión de ese equipo para colaborar en alcanzar los mejores resultados posibles.