Nunca en la historia de la humanidad hubo tanta música. Las décadas finales del siglo XX marcaron significativos cambios en los soportes. En la actualidad el acceso gratuito a una infinidad de canciones genera un acercamiento de distintas audiencias a un completo universo generando también las oportunidades  y segmentos diversos de públicos. Lo mainstream y los guettos de nicho se entrecruzan sin prejuicios configurando un modo de consumo donde la curadoria en fundamental para una programación.